«Mi perro ha mordido a otro perro» – Lo que tienes que saber


Si hace poco que tu perro ha mordido a otro perro, lo primero que tienes que hacer es calmarte. No es el fin del mundo, ni a la única persona que le ha pasado. No taches a tu perro de «agresivo» ni te enfades con él.

Hay muchos factores que pueden llevar a un perro a morder a otro y, a menudo, nosotros hacemos un gran drama de una simple «discusión entre perros».

Lo mejor es que contactes con un educador canino desde un principio para que valore bien a tu perro, a ti y la situación en la que se desencadenó el comportamiento. Te indicará qué pasos debes seguir, disipará tus dudas y te quedarás mucho más tranquilo. Aún así, te exponemos algunas cosas que debes tener en cuenta.

Valora la gravedad de los daños

Normalmente, cuando un perro se «pelea» con otro perro, hace mucho ruido pero poco daño. Las personas solemos asustarnos más por lo que hemos pensado que iba a ocurrir que por lo que realmente ha sucedido.

La gravedad de los daños suele ser mayor cuando hemos intentado separarlos bruscamente, ya que, cuando el perro nota que alguien le estira por detrás, le pega o le grita, aprieta con más fuerza sus mandíbulas para conseguir lo que quiere; acabar de dejar las cosas claras y/o someter al otro perro.

Que un perro someta a otro, es decir, que consiga ponerse encima y mantener quieto al otro perro por debajo, no es «malo», es comunicación.

Los perros se comunican con el cuerpo, su lenguaje es muy claro, mucho más que nuestro lenguaje hablado. Usan todo su cuerpo para expresarse y utilizar la boca forma parte de ello, pero tienes que entender que no tiene porque hincar los colmillos ni desgarrar la piel. De hecho, eso es lo que el perro va a evitar hacer.

El perro sabe que, si hace daño al otro, él mismo puede salir perjudicado.

Un perro que ha mordido a otro causando heridas profundas, debe llevar bozal, al menos temporalmente, hasta que un profesional en comportamiento canino te diga lo contrario.

Hazlo, tanto por tu propia tranquilidad, como para la de los demás.

Llevar un bozal no supone ningún trauma para el perro siempre y cuando se le habitúe a ello de forma correcta.

Lee nuestro artículo Bozales para perros para aprender a hacerlo bien.

¿Qué ha causado la pelea?

Las «discusiones» entre perros siempre tienen una razón. Tú no puedes ir en contra de sus razones, pero puedes evitarlas conociendo cómo piensan los perros y anticipándote a ellas.

Algunas de las razones que llevan a un perro a morder a otro son las siguientes:

Protección de recursos

Los recursos son todas aquellas cosas que tienen valor para el perro: la comida, los juguetes, el territorio, las personas, incluso otros perros, etc.

Si la «pelea» se ha desencadenado por un motivo parecido, debes evitar que se vuelva a repetir en la medida de lo posible. Por ejemplo, si tu perro estaba jugando con su pelota y saltó a morder al otro perro cuando éste se acercaba, evita darle la pelota cuando hay perros alrededor.

Miedo

Los perros miedosos o muy sumisos son el «blanco» perfecto para muchos perros. De hecho, la gran mayoría de veces, la causa del problema no es del perro que muerde o somete, sino del perro miedoso que tiene un comportamiento fuera de lo normal; huye, chilla como un desesperado, va a protegerse detrás de su dueño, etc.

Es una especie de «bulling» entre perros, aunque lo que trata de hacer el perro sin miedo es calmar al perro miedoso manteniéndolo paralizado («sometiéndolo») y, ahí es, cuando a veces aprieta con sus dientes más de la cuenta si el otro se resiste mucho o si hay mucha tensión.

Si tu perro es miedoso o muy sumiso, eso también puede haber provocado que sea él mismo el que muerda porque, por miedo, ataca.

Excitación

Perro excitado, perro descontrolado.

Cuando los perros están muy nerviosos, incluso jugando, son más propensos a descontrolarse y a morder. En medio de mucha excitación, no hay tanto auto-control. Por eso muchas peleas se desencadenan mientras los perros están jugando o atados con la correa.

Si tu perro es muy nervioso y tira excesivamente de la correa, tendrás que trabajar en ello con ayuda profesional.

Dolor físico

Algunas peleas se producen porque el perro ha sentido dolor físico, ya sea porque le duele algo o porque el otro perro le ha hecho daño sin querer.

Hazle un chequeo veterinario para asegurarte de que tu perro está sano.

Cachorros o perros distraídos

Algunos cachorros van con demasiada confianza, no están atentos al lenguaje sutil de los perros adultos y les faltan al respeto «sin querer», por eso también tienden a ser los que se llevan más mordidas.

Lo mismo pasa con los perros distraídos, que prestan poca atención o que son muy patosos. No se dan cuenta de los repetidos avisos que el otro perro le ha dado y acaban por llevarse un mordisco.

Sustos

También puede pasar que un perro aparezca de repente, sin dar tiempo a tu perro a analizarlo con más calma y que, ante el susto, salte a «morder».

Tu comportamiento

Lo que empezó como una simple discusión entre perros acaba siendo un desastre gracias a ti y al propietario del otro perro.

Cuando tú te asustas, haces todo lo que no tienes que hacer: gritas, vas corriendo, intentas separarlos, le pegas, le estiras de la cola, le coges del cuello, etc. He visto hasta señoras de 60 años tirándose en plancha para aplacar a sus perros de 40 kg.

Tienes que entender una cosa, haciendo todo eso no consigues nada, solo empeoras la situación. Y ahora me preguntarás, ¿entonces qué tengo que hacer? Más adelante hablaremos de ello.

¿Tu perro acostumbra a relacionarse con otros perros?

Si tu perro siempre se ha relacionado con otros perros conocidos o desconocidos sin problema, no tienes por lo qué alarmarte. Tienes mucho ganado y son cosas que pasan.

Un perro bien socializado desde cachorro, aunque haya mordido una vez, no tiene porque repetirlo. Aún así, si los daños han sido graves, es mejor que avises a un educador canino y que utilices un bozal el tiempo que te haga falta.

El perro que no se relaciona con perros de forma habitual o que siempre lo hace con los mismos perros, muerde porque no se relaciona con perros desconocidos de forma habitual. Así de simple.

Puede parecerte el perro más bueno del mundo con sus coleguillas, pero, ante un perro desconocido, puede aparecer el miedo y eso le hace morder.

Un educador canino también te ayudará a socializar y a hacer presentaciones con perros desconocidos como es debido.

¿Qué has hecho tú ante lo ocurrido?

Lo que haces tú tiene mucha más importancia de lo que crees.

Si estás leyendo esto posiblemente es porque te has llevado un buen susto. Una de dos, o te has lanzado a separarlos o te has quedado paralizado sin saber qué hacer.

Para los perros la cooperación familiar es indiscutible. Tu perro no puede entender que vayas en contra de él, sino que quieres ayudarlo.

Cuando te lanzas como un loco para separar a tu perro que está discutiendo con otro, tu perro piensa que vas a ayudarle, no a echarle la bronca.

Si, ante la agresividad, actúas con agresividad o con miedo, lo cual es lo mismo, es lo que enseñas y lo que tu perro aprende.

¿Qué tendría que haber hecho yo entonces?

Ante todo, mantener la calma. Lo sé, no es fácil, pero tampoco es difícil cuando lo pones en práctica.

Cuando gritas, vas corriendo o te mueves con miedo, lo único que haces es asustar a los demás y a tu perro y eso empeora la situación.

Yo no te puedo decir cómo debes intervenir porque todo depende del contexto en el que ocurre y, casi siempre, es mejor no intervenir. Lo primero es que no tengas miedo ni te pongas nervioso.

La mayoría de veces, a los pocos segundos, los perros dejan de pelearse por sí solos y, a los pocos minutos, están como si no hubiera pasado nada e incluso vuelven a jugar.

Pero, nosotros, que nos asustamos, no damos tiempo a ver todo eso. Intervenimos rápidamente, nos chillamos unos a otros, reñimos al perro, lo atamos y nos vamos con una película de terror en la mente.

Espera unos segundos antes de hacer nada.

Aprovecha esos primeros segundos para aprender a mantener la calma. Solo observa. No pienses. Solo observa.

Intenta distraer a tu perro sin ir hacia él.

A veces, con llamar al perro e irte corriendo hacia otra dirección, es suficiente para que deje de pelearse y para que vaya donde tú estás. Pero, llamarle para distraerle, no significa gritarle para que deje de pelear. El tono que empleas para una cosa o para la otra es muy diferente. Si le llamas, tienes que hacerlo de forma «divertida» y, si no estás calmado, no lo harás. Si tu perro no suele hacerte caso en la calle, llamarle tampoco va a servir de nada. Así que ponte a trabajar la llamada.

No le pegues ni le grites para separarlos.

Si tú eres agresivo, tu perro lo será más. Separar a dos perros que están peleando no es sencillo si no se tiene mucha práctica y experiencia, es decir si no eres un profesional. Y no lo eres. Si tienes agua a mano para echársela por encima, a veces funciona, a veces no. Si haces un ruido fuerte, una palmada o un golpe que los asuste, a veces funciona, a veces no. Si metes tus manos por ahí en medio, te puedes llevar una mordida. Si has tenido que separarlos, ya lo has hecho. No pienses en que vas a tener que hacerlo otra vez, porque si haces las cosas bien, no hará falta.

No te pelees con el propietario del otro perro.

Si la otra persona está nerviosa, te grita o te insulta, no respondas. Lo único que le pasa es que está asustada y lo paga contigo. ¿Quieres que tu perro no se pelee y tú te peleas con la otra persona? ¿Qué ejemplo es ese?

Ofrécele tu ayuda a la otra persona.

Ofrécete para llevar a su perro al veterinario, para hacerte cargo de los gastos o para lo que haga falta. Dale tu teléfono, pero no dejes que su miedo te invada. Es inútil discutir sobre quién tiene razón, nadie la tiene y todos la tienen. Solo quédate con el aprendizaje de lo ocurrido para evitar que se repita.

No castigues a tu perro.

El castigo es lo peor que puedes hacer. «Castigas» para quedar bien contigo mismo y con los demás. Crees que, castigando, el perro aprende, pero no es así. Castigas porque no estás calmado, estás nervioso y, todo ese nerviosismo lo pagas con tu perro que es inocente. Si metes miedo a tu perro mediante el castigo, malogras su auto-confianza y, un perro inseguro, es más propenso a morder otra vez. Si estás nervioso y no lo puedes controlar, mejor que te limites a ignorar a tu perro mientras escuchas a la otra persona involucrada.

No te vayas inmediatamente.

Como he explicado, lo natural es que los perros se separen por sí solos y, en pocos segundos, todo vuelva a la normalidad. Si te vas en el momento en que tú y tu perro seguís nerviosos, la próxima vez que se cruce con un perro, se puede re-activar la tensión. Así que trata de esperar unos minutos, afloja la correa. Si te hace falta tomar cierta distancia, tómala, pero no te vayas. Verás que tu perro se va relajando y tu también. ¡Ya está! No ha pasado nada. No importa lo que haga la otra persona, tú mantén la calma y eso es lo que le vas a trasmitir a tu perro y al mundo.

¿Qué va a pasar con mi perro ahora?

Lo peor que te puede pasar es que te lleves una denuncia. Tranquilo. No es tan grave. No van a matar a tu perro ni a ti.

Coopera con lo que sea. No te pongas a la defensiva. Tú sabes que tu perro no es agresivo y que solo ha sido una pelea. No ha muerto nadie.

Contacta con un educador canino, lleva a tu perro con bozal, hazle un seguro a tu perro.

Si eres amable y muestras entendimiento hacia la otra persona, no va a pasar nada. Muchas veces las personas amenazan con denuncias porque están nerviosas y muertas de miedo. Deja que se calmen.

Están en todo su derecho de denunciar y, si lo hacen, la policía ya contactará contigo para ver al perro y darse cuenta de que ha sido una simple discusión entre perros. Mientras tanto, tú ya sabes lo que tienes que hacer, buscar ayuda profesional.

¿Estás más tranquilo?

Espero haberte ayudado. Puedes contarme tu historia dejando un mensaje aquí abajo 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.